Tres cosas

Una. He dormido a pierna suelta este fin de semana sabiendo que los diputados asturianos han conseguido llegar a un acuerdo sobre sus sueldos. Me preocupaban las precarias retribuciones de sus señorías. Probes. A partir de ahora percibirán unas anualidades brutas que rondarán los 60.000 euros por los que, al fin, tributarán en su totalidad. En una región arruinada y que se hunde por los cuatro costados, una de las dedicaciones centrales de la Junta durante casi seis meses ha sido la de fijarse sus sueldos para, entre otras cosas, hacer que parezca que todo cambie para que todo siga igual. Ya dijo el Gatopardo que a la luz de un parlamento todos los gatos son pardos. O algo así.

Dos. Fuentes generalmente bien informadas me han contado que el Concurso Hípico de Gijón debe su tan sólido como cacareado prestigio a que ha costado unos 700.000 euros de dinero municipal. Mis fuentes y yo mismo nos preguntamos cómo es posible que las corridas de toros del Bibio las organice una empresa privada que paga por ello, mientras que el concurso hípico que mueve a miles de personas más que cualquier matanza taurina siga costando dinero a los gijoneses. Y mucho. Misterios sin resolver.

Tres. Declara Martínez Argüelles que “a día de hoy” él es el candidato. El “hoy” de Santi 2011 ya es “ayer” para muchos, y el mañana aún queda demasiado lejos para casi todos. Algunos no llegarán a él. El candidato socialista que perdió Gijón sabe bien que dentro de su partido ya le están moviendo la silla y el cartel, y que algunos recitan a Quevedo entre dientes: “ya no es ayer; mañana no ha llegado/ hoy pasa, y es, y fue, con movimiento/ que a la muerte me lleva despeñado”.