Rabinovich y los hititas

00105154019482____2__1000x1000

En 1980, mientras preparaba un examen de Historia Antigua, sentí que la vida, guerras y hazañas de los hititas y los hurritas en el Oriente antiguo se me estaban atragantando de tal manera que decidí salir de casa a tomar el aire aún a riesgo de suspender. Como tantas veces, caminé desde Ceares hasta Begoña y me metí en Discoteca, la tienda en la que podía pasar horas y horas tratando de dar el mejor destino posible a mis escasos ahorros de melómano pobre. En el sitio de las casettes (que me perdonen quienes no hayan conocido tan entrañable tecnología) vi de pronto una de unos tipos llamados “Les Luthiers” que posaban para la portada en riguroso smoking y haciendo una extraña fila india de parejas enfrentadas que dejaban solo en un extremo y mirando al infinito a quien luego supe que era Gerardo Massana, fundador del “conjunto de instrumentos informales Les Luthiers” y que ya había muerto para aquella fecha. La excentricidad del nombre del grupo, la originalidad la foto, así como el imprevisible contenido de las canciones que se anunciaban en el disco (“Voglio entrare per la finestra”, “la bossa nostra” o “suite de los noticieros cinematográficos”) fueron razones suficientes para que gastase mi escaso dinero en aquella joya que aún conservo y que, junto con todas las demás que vinieron después en soportes mucho más sofisticados, he devorado, aprendido de memoria, cantado, destrozado y parodiado con mi guitarra y recreado con amigos y enemigos en madrugadas de copas, música y risas que a veces parecen de otro siglo porque, realmente, ocurrieron en otro siglo.

Desde entonces hasta ahora, echen la cuenta, Les Luthiers han configurado en buena medida mi forma de entender la música, el humor, la ironía, el manejo del lenguaje y hasta de la vida en ciertas ocasiones. He envidiado y admirado a partes iguales el virtuosismo musical de sus componentes, el trabajo artesanal de encaje de letras, músicas y bromas, la vigencia sorprendente de sus espectáculos, la profesionalidad de cada uno de sus miembros y la inteligencia privilegiada de cada una de sus composiciones. Hay frases, gestos y canciones de Les Luthiers que forman parte del código secreto con el que durante muchos años nos hemos identificado entre nosotros los miembros de esta religión laica cada vez más extendida y de la que sigo siendo apóstol convencido. He dedicado muchas horas a reír y disfrutar de la elegancia armónica, tierna, caústica, y siempre pluscuamperfecta de Les Luthiers y, desde luego, a envidiar la vis cómica de Daniel Rabinovich y su capacidad para partir de risa a todo un auditorio con solo levantar un ceja o cambiar de orden una sílaba al confundir “una vieja leyenda hebrea” con “una vieja leyendo ebria”. Daniel Rabinovich murió hoy y yo lo he sentido como algo personal porque, como quien dice, nos conocemos desde aquella mañana de 1980 en la que los hititas y los hurritas me hicieron amigo de Les Luthiers y adicto a Rabinovich. Solo una vez hablé con él y creo que tendría que haberle dado las gracias por tantas cosas reídas con él que hoy me dan ganas de llorar por él.

Anuncios

3 pensamientos en “Rabinovich y los hititas

  1. Te acompaño en el sentimiento Jaime, yo también me siento hoy como si hubiese perdido a alguien muy cercano, toda la vida ecuchando y viendo a Les Luthiers, ya los considero como de la familia. Una de las cosas que hice como padre, fue aficionar a mi hija adolescente a Les Luthiers, hoy la pobre está bien triste.

    Un saludo.

  2. Un artículo precioso Jaime. La pérdiad de una persona inteligene y con sentido del humor, se me antoja como un doble pérdida.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s