Causas

En 24 horas hubo en España cinco muertos por violencia de género, niños incluidos. O sea que varios hijos de puta perfectamente identificados y puede que sin padecer depresión alguna, se montaron en el salón su propio calvario portátil y abrieron la veda de las crucifixiones sin esperar ni a que Pilatos se lavara las manos. En diez días como ese y a ese ritmo de descabellos, fíjense que bien salen las cuentas, tendríamos sobre el mapa tantas muertas (aquí el femenino no es cortesía, es realidad) como todos los viajeros del avión de Germanwings. Los muertos no tienen cura, así los maten contra los Alpes o contra la meseta de mármol de la cocina, de manera que no debería haber categorías de muertos como tampoco debería haber muertos de categoría y muertas de relleno, muertos de Telediario primera edición y muertas de lo de siempre.

Ya digo que los hijos de perra que mataron a mujeres y niños en sus propios y domésticos vuelos de la muerte, jamás darán la cara en ninguna televisión porque son criminales de reemplazo. Alguno se suicidó con éxito, cosa de la que me alegro. No sabremos de ellos ni las iniciales. No han hecho nada original. Matar a la parienta y a los guajes es un crimen low cost como hay tantos al año. No tiene el dramatismo de una catástrofe aérea, ni da juego en las tertulias para lucimiento del coro de babayos que el lunes eran ingenieros aeronáuticos y psiquiatras el miércoles. No irán a la capilla ardiente ni Mariano ni nadie, ni saldrá el fiscal por la tele explicando con detalle que, antes de ser estrellada contra los azulejos de la cocina,  se escuchó a una de las muertas aporrear la puerta pidiendo por favor y a gritos que la dejasen salir del horror en vuelo raso que iba pilotado por un asesino con sonrisa de hiena, que lo mismo quiere mucho a su mamá y hasta recibió un frasco de colonia y trabajos manuales de sus hijos como regalo del Día del Padre. Nadie nos dirá si esos tipos tenían los papeles en regla, si habían pasado todos los exámenes para ser padres y maridos, si tenían antecedentes psiquiátricos, si cuando se emborrachaban soltaban la mano más de la cuenta, ni nos dirán tampoco qué día saldrán de la cárcel tan pichis y con el contador a cero.

Si les hubieran dejado elegir, esas mujeres y esos niños hubieran preferido morir en el avión de los Alpes. Por lo menos las causas de su muerte absurda habrían sido minuciosamente explicadas en el Telediario.

 

Anuncios

3 pensamientos en “Causas

  1. Tu artículo me ha puesto la piel de gallina, lo que no todo el mundo sabe es cuanto sufrimiento, cuanto miedo y cuandta angustia hay detras de esas muertes. esa mujeres y esos hijos se han muerto muchas veces antes de llegar a la definitiva.
    Enhorabuena otra vez amigo mío por esa facilidad que tinenes de presentarnos la verdad sin filtro.
    Veneciaverde

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s