Salud

Que la reina Letizia haya presidido hace poco el Día de las Enfermedades Raras tiene mucho sentido. Si se mira bien la monarquía es una enfermedad social rara, la padece un grupo de personas que disminuye y nadie hace nada por investigar su erradicación, aunque aumente el número de personas que así lo reclamen. Los reyes se acercan a las personas con enfermedades raras como los toros moribundos se acercan a las tablas del burladero. Tienen querencia porque ellos, los reyes y compañía, saben en el fondo que lo suyo también es una patología descontrolada, aunque no piden que alguien ponga remedio porque lo bueno de la enfermedad monárquica es que, una vez que la pillas, te pasas toda la vida viviendo como un convaleciente mimado. O sea, a cuerpo de rey.

Quizá la incapacidad que se describe para dar con el origen de la rara enfermedad monárquica se deba a que la monarquía es una enfermedad de otra época. Es como descubrir en pleno siglo XXI una cepa de peste bubónica del siglo XIV y olvidar que se han descubierto ya los antibióticos, la lejía y los autoclaves. Higiene, en definitiva. Y llama también la atención que siendo la monarquía una enfermedad hereditaria que se transmite desde hace tantos siglos por vía sexual, las fábricas de anticonceptivos o los investigadores de la genética, el ADN y los cromosomas no hayan encontrado la partícula que transmite el trono por herencia automática, sin pagar impuesto de sucesiones ni nada por el estilo.

Lo más esperanzador es que si las personas que padecen enfermedades raras de las otras, de las de vivir en un hospital y no en un palacio con cargo al Estado, recibieran toda asignación presupuestaria que tiene la monarquía lo mismo estaban curados y este país disfrutaba de una razonable salud republicana. Todo se andará. Lo dicho: salud.

Anuncios

3 pensamientos en “Salud

  1. Cierto. La monarquía es un tumor maligno cuya metástasis deriva en enfermedad rara. Letizia igual nos sorprende y lo acaba extirpando de cuajo… (O no, igual se deja balancear pizpireta en los columpios de su borbónica quimioterapia).

  2. Pues si .. si señor ¡¡¡ Muy pero que muy razonable su artículo… y otra enfermedad no tan rara es la que tiene su majestad la reina Letizia con esa delgadez extrema… a no ser que estén con la ley seca o el ayuno voluntario por eso de la empatia con la sociedad española… lo que me cuesta creer claro… en fin… todas estas historias de históricos ( borbónicos y CIA ) tienen que acabarse porque menuda jeta lo de la ” sangre azul” … estamos en el siglo XXI señores¡¡¡

    Un auténtico placer leer este artículo que con esto de las líneas facebokianas lo he descubierto gracias a ICÁSTICO. ..

    Saludos desde Brigantium.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s