Respuesta a Ramón Muñiz de P.

Este texto responde a lo publicado en Facebook por Ramón Muñiz, redactor de El Comercio ofreciendo su particular versión de los hechos que desembocaron en mi salida forzosa de ese periódico. Este es su texto completo.

Y esta es mi respuesta con la que, lo juro, doy por terminado este asunto.

Querido muchacho, no sabes de qué va. Supongo que te habrás ganado una palmadita de tus jefes por este remedo de Catilinaria que me dedicas sin tomarte ni la molestia de escribir mi apellido completo. En primer lugar léete bien la columna. P., que soy yo, nunca criticó al periódico, sino a los rivales políticos del señor Medina por sacar a la luz un asunto viejo y menor de forma “tan oportuna“. Ahórrame esas historias sobre el papel cívico y moralista de los medios, su rol heroico aireando cosas feas porque es su deber, etec. Tú y yo sabemos que los periódicos se callan muchas cosas, las publican o no según convenga y hacen campañas en función de sus intereses empresariales, no del “bien común”. El periódico publicó la filtración del PP contra Medina y todo perfecto. No sé si la publicó el día que llegó a la redacción o se guardó esperando la cercanía del congresos del PP. Me da igual, No es el caso. P. no criticó al periódico, criticó la guerra sucia del PP y de Foro (que también estaba detrás de esta información). Eso por un lado. Lo que pasa es que el periódico, por mala conciencia o por paranoia o porque ya tenía ganas de librarse de P., quiso ver una crítica donde no la había y censuró el artículo de P. sin tomarse la molestia de avisar (como hizo otras muchas veces) o preguntar y P., en pleno uso de su libertad como colaborador independiente y dueño de sus textos, lo contó donde le pareció, cosa que al periódico le preció muy mal. El periódico mando a P. a la mierda, decisión que a unos cuantos os parece muy bien y a otros les parece muy mal.

A P. le jode básicamente que no se pueda opinar y que después de tanto tiempo de relación profesional cono esa casa nadie se tomara la molestia de llamarme para preguntarme qué intenciones tenía con mi artículo. Me laminaron por correo electrónico y punto. Ya soy demasiado mayor para morder la mano que me da de comer, así que ese rollo de que la culpa de todo es mía no se lo cree nadie. Lamento que tú te lo hayas creído, así como otras personas que están en esa casa y que, pese a haber trabajado conmigo muchos años tampoco se tomaron la molestia de conocer mi versión de los hechos. Luego, a la hora del café, ponen a de vuelta y media a la dirección del periódico. Qué ironía. En fin. El miedo guarda la viña y en ese periódico funciona de este hace tiempo un proceso de hormigonado ideológico que no me parece sano. Las cifras de ventas y lectores parecen confirmarlo.

Atentamente, P.

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8 pensamientos en “Respuesta a Ramón Muñiz de P.

  1. “Se le llamó para que interviniera, hablara, explicara, matizara. Las crisis, bien manejadas, son una oportunidad” “Hoy más que nunca se exige a nuestros representantes ejemplaridad, cercanía, transparencia, honestidad”. Me acabo de acordar del presidente del gobierno y camarilla, ni más ni menos, gracias por recordármelo. Exigir se puede exigir, que cumplan es otra cosa, hasta el punto de ocupar una alcaldía con dos imputaciones. Perdón por salirme del contexto local y extrapolar a nivel nacional, pero es que en esta trinchera también caen muchos periodistas por llevar a cabo lo que preconiza M.

  2. “El Comercio” es el periódico preferido de mi padre (81 años). Yo sólo leía tu columna. A partir de ahora ni eso. Paso de esa hoja parroquial. ¡Ánimo, Jaime!

  3. Resulta curioso el rasero que se utiliza, pues textualmente dice: “4. Carrera política: Hacer pública la información habría sido una intromisión al honor si el aludido fuese un mero militante. No es el caso. Hablamos de que entonces era el presidente de las Juventudes del partido en la ciudad y ahora aspira a ser el alcalde de la ciudad, responsable jerárquico por tanto del agente que le denunció y de todos los agentes que cada noche patrullan la ciudad en busca de papelinas y camellos.”

    Y es que algo para mi totalmente incompatible y escandaloso es que un vicealcalde (figura pública) sea a la vez Concejal Delegado de Seguridad Ciudadana (responsable directo de la Policía Local) y a la vez Abogado Penalista en ejercicio en la misma ciudad (y de esto van más de tres años sin que nadie diga nada) con lo que nos encontramos que esos mismos agentes (a los que hace referencia directa) que intervienen y detienen a un individuo por la comisión de un delito, se encuentran en el acto del juicio que el abogado defensor es su máximo responsable político, pero de eso no decimos nada, no, es mejor mirar para otro lado……………

    Mientras tanto matamos al mensajero porque no nos gusta el mensaje que nos trae.

    En fin, amigo Jaime, perdón quiero decir P, no echemos margaritas a los cerdos, pues sabido es que no las saben apreciar.

    Un abrazo.

  4. Estimado Jaime Poncela, gracias por su atención. A lo que se ve debe andar con más ganas de bronca que de atenerse a los hechos. Le invito a que lea de nuevo la carta a P. para verificar que usted no es P. (confianzas así uno se las toma con los amigos y a usted sólo le conozco de sus tribunas, muy buenas por cierto). Encontrará en la publicación original que cuando se me invita a hablar de lo suyo, expresamente recalco que la carta habla sobre la conveniencia o no de dar una noticia y que lo suyo es una cuestión distinta, que no quiero meterme en ese charco porque carezco de elementos suficientes para ello. Todo lo que pueda decir de usted o su caso sería parcial y un mero repetir de lo que cuentan de usted sus excompañeros. En fin, basta fijarse en la fecha en la que salió la carta a P. para percatarse de que se publicó antes de lo suyo así que difícilmente puede aludirle. Lamento la confusión y le agradezco el tratamiento de “muchacho”.

  5. Citando al personaje de Marcelo, en el “Hamlet” de Shakespeare que, mejor o peor traducido del inglés, dijo aquello de que “algo huele a podrido en Dinamarca”, yo añadiría que no solamente huele en Dinamarca sino, lo más grave, huele a podrido en Gijón con todo este asunto. Y huele en toda Asturias y en toda España. El hedor es insoportable.

  6. Todo lo que huela a dignidad,claridad de ideas,honestidad,es barrido,borrado del mapa,están dejando el Pais,hecho un errial.Lo siento las mentes libres son tan raras que hay que llorar su perdida o su silencio provocado,espero poder seguir leyendo tus escritos.

  7. Pues yo he analizado profundamente este asunto y por fin he llegado a una conclusión; el problema pertenece a la esfera de la comprensión lectora: No saben leer. La ESO, que está dando sus frutos hasta con carácter retroactivo, porque yo, que soy del BUP, a don Ramón lo entiendo tan ferpectamente que me voy a permitir exegetizarlo:
    1. El tiempo: ¿para qué perderlo leyendo un artículo que al parecer hablaba de nosequé nosecuándo sobre nosequién pero resulta que en realidad era que nosecómo igual había que echar a P.? Pues está claro: no lo leo, no vaya a ser que lo entienda y me dé cuenta de que no es lo que me dijeron que era. O, mejor aún: no lo leo y además me hago que no lo entiendo, así me sirve de disculpa para tirarme el folio con un tratadillo sobre la vela que yo quería tener en este entierro, reconociendo de mano que no la tengo, aunque arrastrado irremisiblemente al teclado por una fuerza misteriosa en pro paladinesco de no se sabe qué cosa éticoperiodística de mucho principio principal y, por supuesto, de ineludible omisión. Todo muy lógico.
    2. La droga: Aquí estoy totalmente de acuerdo con lo expuesto: ¡qué malona ye! Y claro que sí, hay que dejalo todo: la gente muy buena en su trabajo, el hachís, la cocaína, ambas, el cargo público… Hay que salise de la calle, del despacho, de los libros, de los curas… Este apartado lo encuentro impecable, lo suscribo apasionadamente. Noto que lo entendí muy bien y a la primera, sobre todo lo de dejar a la gente muy buena en su trabajo en la calle para que se atreva a experimentar sobre el tratamiento jurídico actual a la cuestión. Tremendo.
    3. Vidas públicas/vidas privadas: ¿esto no es un programa de la TPA?
    4. Carrera política. Ahí se ha puesto el dedo en la llaga: ¿cómo se le ocurre a un agente que cada noche apatrulla la ciudad detener hace unos años al futuro candidato a alcalde? ¿Acaso no se daba cuenta de que en unos años podría ser su jefe? ¿Qué ha sido del mero militante? ¿Ha pasado a mejor vida, como el pulpo Paul?
    5. El rol de los medios: Esto he tenido problemas para entenderlo, la verdad, pero finalmente ya me he dado cuenta: Ajax, el más poderoso, se ha molestado porque dos candidatos no se hablan durante una carrera y eso ha provocado enemistades con el partido que gobierna el periódico del país.
    6. Las consecuencias y el momento. Esto lo junto porque creo que está claro. Aquí se reconoce la cuota de belenestebanismo a que tiene derecho toda información rigurosa y eso me parece muy bien, porque claro que sí, hay que acercarse al vulgo para que comprendamos bien las cosas. En estos apartados se explica perfectamente todo: se saca el escándalo a la luz pública y el protagonista sale, como Belén Esteban, a decir que de las crisis de imagen pública se sale y para ello se organizan intervenciones, matizaciones, explicaciones y apariciones públicas que amplían los apoyos del protagonista. Como en el Sálvame Deluxe. Los ejemplos posteriores ilustran bien estos procedimientos para “oxigenar” los debates públicos, todos ellos llenos de datos relevantes y sustanciales al más puro estilo yo por mi periodiquito MA-TO.

    Gracias por iluminarme, Ra M A.

  8. En mi casa se lee “el comercio” porque ya se leía el día que publicaba el racionamiento. entonces la competencia era “la voluntad,” y “el pueblo” con un día de retraso que llegaba en el tren expreso desde Madrid hacia las 11 de la mañana, si venía sin retraso, lo normal era que lo trajera. Según se fue normalizando la situación desaparecieron otros periódicos y aparecieron algunos nuevos, pero “le comercio” siguió leyéndose en casa, soríanse. por las esquelas y porque aparecieron nuevos colaboradores y columnistas, incluido Emilio Romero de ingrato recuerdo para mí, siguió su buena con la dirección del Sr. Carantoña, y a continuación fue de mal en peor, creo que somos muchos los que lo empezamos por la última página para leer al maestro de periodistas Manuel Alcántara, Saltamos 4 o 5 páginas de fútbol y nunca saltamos la columna del amigo Fuerte, la colaboración de Argüelles Meres, ni la tuya siempre real distendida, sentimos tu desaparición, sobre todo porque se desprende que te la armaron, pero seguimos leyéndote y admirándote en internet, seguimos leyendo “el comercio” por las esquelas porque estamos en la edad de que aparezca la nuestra, que no leeremos, pero sí cada día y con tristeza leémos la de alguno de nuestros amigos de la “escuela nacional” y generacional pero hasta que llegue ese día te leeremos donde quiera que escribas. Suerte PACHI PONCELA y no te amianes a sabes aquello del mayor amigo la mayor pedrada. permíteme un abrazo cordial y sincero. Plácido Castro

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