Belén

Si la Virgen María hubiera ido a Belén a abortar cuando quedó embarazada de soltera y de alguien que no era su novio, la Humanidad se habría ahorrado muchos problemas. En primer lugar, el catolicismo no habría existido nunca y, por tanto, a estas alturas de la película no habría Vaticano, ni tipos como Rouco metiendo baza en todo lo que no es de su competencia pese a que los obispos dicen, con la boca pequeña, que su reino no es de este mundo. Si la Virgen María hubiese abortado en Belén aprovechando un despiste de San José para seguir su vida de ama de casa, la Humanidad se habría ahorrado millones de muertos en concepto de guerras de religión y en cruzadas de todos los colores y en todos los siglos, cruzadas en las que la fe y la religión no movieron montañas de misericordia, sino que rellenaron cunetas con muertos cuyo delito consistió en que nunca habían ido a misa de doce. Si la Virgen hubiese decidido abortar hace veinte siglos, el género humano se habría podido ahorrar también millones de euros en indemnizaciones por delitos de pederastia, así como el sufrimiento de grandes cantidades de personas angustiadas de por vida a causa de un asunto llamado pecado, un excelente negocio que patrocina un lugar llamado infierno y que ha servido para doblegar voluntades, así como para destrozar la libertad, la creatividad, la sexualidad y la vida de personas muy valiosas a quienes la religión católica incapacitó desde su posición de permanente alianza con el poder. Y ya puestos a suponer lo que habría pasado en caso de que la Virgen hubiese interrumpido su embarazo, piensen qué gran cantidad de familias se habrían visto liberadas de los trances de las cenas y comidas navideñas, ahorrándose disgustos, borracheras y puntos del carné de conducir.

Si la Virgen hubiese abortado en Belén, el mundo seguiría lleno de gente capaz de hacer el bien respondiendo a su propia moralidad y a su conciencia, sin necesidad de seguir manuales de conducta escritos en catecismos. No sé si el mundo sería mejor, pero estoy casi seguro de que no sería peor. Pero la Virgen no abortó. Hizo uso de una libertad de elección que todos llevamos dos mil años respetando, financiando y a la que nuestra historia se ha tenido que adaptar no siempre por las buenas. A estas alturas del partido no creo que sea mucho pedir que la Iglesia y sus monaguillos del PP tengan por la libertad de las demás mujeres el mismo respeto que se ha tenido por la de quien decidió no abortar en Belén.

Anuncios

Un pensamiento en “Belén

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s