Futbolistas

Acabo de escuchar la entrevista que Jesús Gallego hizo en la Ser a uno de los jugadores de la Roja.No recuerdo el nombre del gladiador-lumbrera invitado a las ondas, aunque es lo de menos. Me dicen que Albiol. Lo que me ha dejado boquiabierto  es que al ser preguntado en dos ocasiones sobre la oportunidad de que la selección española juegue en Guinea Ecuatorial, el muchacho lanzó balones fuera diciendo que esas “cosas de la política y de los gobiernos” no le competen a él. Que él y los demás están para jugar al fútbol y punto. El muchacho casi estuvo a punto de apelar a la obediencia debida, como los militares, para justificar que se haya accedido a protagonizar semejante esperpento deportivo en una de las dictaduras más sucias del mundo. Hubiera sido menos desalentador que el jugador hubiera dicho “tengo mi opinión, pero no la digo por si me echan”, que escucharle hacer una serie de regates de una torpeza digna de mejor causa. Lo que uno se pregunta es si ser futbolista implica dejar de ser ciudadano y carecer de opinión, quedarse simplemente en ser un millonario caprichoso, malcriado que se pone el escudo de España para hacer caja a cambio lo que sea. Si La Roja se ha usado política y mediaticamente hasta la saciedad como ejemplo de la famosa “marca España”, ¿a nadie le da un poco de vergüenza usar uno de nuestros presuntos símbolos mundiales como la bayeta que le limpia los mocos a la dictadura guineana? Toda esta banda de vividores que lloriquea cada vez que oyen el himno nacional ¿no se sienten avergonzados de que esa bandera por la que tanto claman (y con la que tanto ganan) le tape el culo a Obiang? ¿Organizarían un partido en Corea del Norte o Cuba, o eso ya son palabras mayores por si se enfada en tío Sam?

Y esa bonomía indudable de Vicente del Bosque que lo mismo sirve para anunciar yogures que seguros  ¿no queda empañada por este clamoroso alzamiento de hombros ante un ridículo de estas dimensiones? El liderazgo de un seleccionador que ha ganado la Copa del Mundo también debería medirse en su capacidad par plantarse ante una decisión que ensucia al equipo y al país que representa. El discurso de la inhibición o decir que se da una alegría a los probes negrinos guineanos yendo a jugar allí no tiene un pase. En fin, que estamos aviados

Anuncios

Un pensamiento en “Futbolistas

  1. Ya sé que no lo disculpa, pero hay una forma alternativa de verlo. Hasta ayer mismo ¿cuántos ciudadanos consumidores de producto futbolístico recordaban que Guinea Ecuatorial está gobernada (por así decirlo) por una dictadura?
    Lo mismo por mor del partido hay algunos miles más que lean (más bien escuchen) algo más que fútbol durante un par de días respecto a la situación de Guinea.
    Vale, ya sé que soy un naïf cojonudo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s